Entrevista con Julián Morcillo y Alejandro Rath

"Sabíamos que la película iba a intervenir en la búsqueda de justicia"

Los directores de ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?, docuficción que se estrena hoy en cines, hablan de la investigación que llevaron adelante para la obra y del impacto que esperan que tenga el proyecto en la sociedad.

 

Le dispararon una  bala calibre 38 que atravesó su remera y se clavó en su abdomen. Su amigo Damián le imploraba que no cerrara los ojos, que aguantara. Pero el proyectil había cometido ya su perverso trajín destructivo. La cara estaba pálida, el cuerpo desplomado tenía espasmos que presagiaban lo inevitable. El escenario de los tiros y las pedradas quedó vacío. Mientras lo llevaban hacia el Hospital Argerich, en una ambulancia particular que p asaba de casualidad por las calles Luján y Perdriel de Barracas, sin médico ni equipamiento alguno, apoyado sobre Elsa Rodríguez, herida con un disparo en la cabeza, Mariano Ferreyra murió. Tenía 23 años.
Entender la muerte no es fácil. Contarla en una película es el desafío que emprendieron Julián Morcillo de 37años y Alejandro Rath de 32 años en ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?,  basada en un libro de Diego Rojas, que estrena hoy, y reconstruye la vida del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, asesinado por una patota de la Unión Ferroviaria el 20 de octubre de 2010, mientras era parte de una protesta  por las malas condiciones laborales de los empleados tercerizados.
Ambos directores pensaron hacerlo con tres líneas narrativas claras: una semblanza de Mariano con  testimonios de familiares y amigos; la reconstrucción del momento del incidente fatal; y una ficción que muestre una investigación de un periodista que intenta explicar de alguna manera los motivos del  deceso del joven militante.
Lo lograron. "Pensamos un proyecto mucho más documental que el actual y que fue girando a la ficción en el desarrollo  del guión final", dice Julián. Junto a Alejandro recuerdan las doce jornadas de filmación de la parte donde el guión fue ficción o reconstrucción ,y los dos años que vienen  filmando entrevistas e imágenes, para el segmento más documental.  Así como la ardua tarea del  montaje.

–¿Pensaron en contarlo a través de un personaje que vaya llevando ese relato?
A: –El documental no permite una identificación en el espectador tan directa. La idea es que hay que llevar la trama más alla del asesinato para entender la complejidad y la cantidad de actores influyentes en algo así.
J: – Buscamos un personaje que sea hilo conductor para que nos vayamos enterando de lo que va averiguando. Es una mezcla de ficción y documental donde ese personaje (Martín Caparrós) es una excusa narrativa.
A: –Lo de la ficción se fue construyendo en el camino. Muchos actores estaban muy interesados pero no les daban los tiempos. Pero encontramos  en  Martín Caparrós al perfecto Andrés Oviedo, y contamos con las participaciones de Enrique Piñeyro (actor y director de Whisky Romeo Zulu y El Rati Horror Show), Leonor Manso, Soledad Villamil, entre otros.
–¿Cuáles son los aspectos más resonantes  que,  según su parecer, la película quiere apuntalar?
J: –Uno de los aspectos que está en juego en la película es qué cosa es la militancia de la juventud.
A: –La película demuestra que la dirección de los sindicatos estuvo desde el primer momento acompañando el proceso de privatizaciones, creando las condiciones para este sistema perverso. Pero el negocio era más grande que una cuota sindical y no defendían el trabajo sino el negocio. El asesinato reveló eso que estaba tapado.
–¿Creen que su difusión tendrá algún impacto?
A: –Va a contribuir a que más gente esté atenta de la sentencia y espero que sea una sentencia justa, pero en todo caso, la película trata de dar todos los elementos para entender por qué Pedraza y los suyos merecen ser condenados.
J: –Sabíamos es que si hacíamos la película era para intervenir dentro de ese proceso de búsqueda de justicia. Debíamos aportar desde una construcción artística a elevar ese proceso de lucha por juicio y castigo a los culpables. Ojalá sirva. «

un nuevo circuito para ver cine en los barrios

Desde hace unos meses existe un Circuito Alternativo de Exhibición de Cine Independiente en la Argentina: cines de barrio, teatros y Centros Culturales tienen proyecciones organizadas frente al problema de Distribución y Exhibición en la Argentina, creando una nueva manera de llegar al público. Con proyecciones en full HD, (cortando tickets INCAA Oficiales para sumar a la taquilla) el circuito fue inaugurado por Topos, la ópera prima de Emiliano Romero. "Vamos a engancharnos en esta movida para no claudicar ante el apetito comercial, que quizás nos quiera sacar de cartel antes de las dos semanas que corresponden por ley", dicen los directores de esta película sobre el caso Ferreyra.

difusión con ayuda


Luego de terminada la película los directores pensaron en su  difusión y financiamiento. Por eso se les ocurrió meterse en una página web especializada en juntar dinero para proyectos varios, que se llama Ideame, y fue todo un éxito. "No lo podíamos creer, juntamos más de cien colaboradores y llegamos a 50 mil pesos solo para difusión", admiten los creadores de este film.

© 2013 ojo obrero

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