Mariano Ferreyra: la ficción verdadera de un crimen político

Julián Morcillo y Alejandro Rath, los directores de “¿Quién mató a Mariano Ferreyra?”, hablan de su película, basada en el libro homónimo de Diego Rojas y con Martín Caparrós en el rol protagónico. Ambos piden una condena ejemplar para los 17 imputados en el juicio.

 

Empezaron a grabar la misma tarde del 20 de octubre de 2010, el día en que mataron a Mariano Ferreyra. El asesinato del militante del Partido Obrero fue el hecho saliente de un brutal ataque de sindicalistas de la Unión Ferroviaria contra trabajadores tercerizados del ferrocarril que protestaban por sus condiciones laborales. Y también fue el origen de ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?, el libro de Diego Rojas que, con algunos toques de ficción, ahora llega al cine. La película narra la historia del periodista Andrés Oviedo -Martín Caparrós- que sigue el caso a pedido del editor jefe de la revista para la que trabaja. Cuando la investigación avanza, Oviedo desenmascara una trama que involucra a líderes sindicales, jefes de la Policía Federal, empresarios e incluso a funcionarios del Gobierno nacional. Entonces el periodista es separado de su cargo y su trabajo nunca es publicado. Después de todo, la editorial que lo emplea se sustenta mayoritariamente con publicidad estatal. Oviedo, sin embargo, termina su investigación y cuenta la historia en un libro.

Dirigida por Alejandro Rath y Julián Morcillo, integrantes del grupo de cine militante Ojo Obrero, el filme cuenta con los testimonios de familiares y amigos de Mariano Ferreyra, que aportan una mirada íntima sobre la vida del militante. También se puede escuchar la voz de José Pedraza, máximo dirigente de la Unión Ferroviaria, hablando sobre el crimen de Ferreyra antes de ser encarcelado. Pedraza fue entrevistado por Diego Rojas, autor del libro homónimo, y es el audio de ese encuentro el que se oye por primera vez en el filme.

Julián Morcillo y Alejandro Rath le contaron a Ñ Digital por qué decidieron narrar las causas y exponer a los responsables de la muerte de Mariano Ferreyra desde una ficción. Además hablaron sobre la elección de Martín Caparrós en el rol protagónico y cómo reconstruyeron las escenas de la protesta y el crimen de Ferreyra con la ayuda de cientos de militantes del Partido Obrero. “Queremos que la película sirva para difundir el entramado que hubo detrás del asesinato de Mariano. Pero también para reforzar en la opinión pública que la sociedad argentina necesita que los jueces produzcan una condena efectiva y ejemplar sobre los 17 imputados en el juicio”, aseguró Morcillo.



-¿Desde cuándo participan en el grupo de cine militante Ojo Obrero?

-Alejandro Rath: Desde el 2001. La primera película en la que colaboré fue Piqueteros Carajo (2002), que relata los crímenes de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán. El día en que los asesinaron estuvimos presentes en el puente con nuestras cámaras y las grabaciones que hicimos sirvieron para probar en el juicio de dónde habían salidos los disparos que mataron a Darío y Maximiliano. Incluso yo tuve que declarar en el juicio.

-Julián Morcillo: Yo me incorporé al grupo por intermedio de Alejandro en 2004 y colaboré con todas las películas que se hicieron hasta ahora. Así es el subte (2005) y Casino (2008), entre otras.



-¿Cómo surgió la idea de hacer una película sobre el crimen de Mariano Ferreyra?

-JM: Nosotros empezamos a grabar la misma tarde que mataron a Mariano, en una concentración en Corrientes y Callao para repudiare el asesinato. Sabíamos que algo íbamos a hacer pero en ese momento no teníamos claro qué tipo de película. Lo primero que produjimos fue Mariano presente un corto que vieron 60 mil personas en Plaza de Mayo, durante un acto organizado por el Partido Obrero a un mes del asesinato de Mariano. Cuando leímos ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? (editado por Norma, en 2010 y reeditado por Planeta en 2012) de Diego Rojas, nos pareció que la narración que hizo Diego de los hechos nos ayudaban a estructurar la historia de manera cinematográfica. Además contamos con el apoyo de Rojas para hacer la película.



-¿Por qué decidieron contar la historia desde la ficción?

-AR: Siempre trabajamos desde el documental pero esta historia tenía por un lado muchos datos y por otro una fuerte dosis emotiva, la muerte de Mariano conmovió y movilizó a un montón de personas. No queríamos sólo contar la información de por qué había ocurrido el asesinato, sino que queríamos lograr que el espectador pudiera identificarse con la historia. Entonces decidimos crear un personaje que a través de la investigación del crimen fuera contándole al público todo el entramado delictivo y a su vez produjera un relato más movilizador desde la ficción, que lo que se puede lograr con el género documental.

-JM: Otro motivo para trabajarlo desde la ficción es que nosotros no estuvimos con nuestras cámaras en el momento que se hizo la protesta y luego ocurrió el crimen. Las únicas imágenes que se hicieron públicas son las de C5N, que son muy pocas. Existen otras imágenes que están siendo usadas en el juicio y a las que nosotros pudimos acceder que fueron tomadas por una cámara de la Policía que estaba ubicada arriba del terraplén, al lado de la patota sindical que atacó a los militantes del Partido Obrero, pero esa cámara se retiró momentos antes del asesinato. Y también hay algunas imágenes grabadas por los militantes con sus celulares pero que están dentro de la causa y no se podían usar. Así que ante la falta de imágenes nuestras decidimos que teníamos que realizar una reconstrucción y para eso contamos con la ayuda de más de 200 militantes del Partido Obrero que habían participado de los hechos.



-¿Cómo fue reconstruir la escena del crimen con las mismas personas que participaron de la protesta?

-AR: Al principio creíamos que la ficción no iba a funcionar, así que decidimos grabar las escenas de la reconstrucción pero pensando que sólo íbamos a usar las imágenes y luego a eso le agregaríamos una voz en off para explicar lo que había sucedido. Pero cuando comenzamos a filmar, los militantes fueron reconstruyendo lo que sucedió tan bien, que no necesitamos intervenir con la voz en off. Fue un trabajo colectivo porque ellos recordaban qué había pasado y cómo fueron los diálogos que tuvieron y luego los representaban para la cámara.

 


-La película también cuenta con los testimonios de familiares y amigos de Mariano Ferreyra que van apareciendo de forma escalonada y que componen otra línea de narrativa diferente a la ficción. ¿Por qué eligieron el formato documental para filmar esos testimonios?-AR: Queríamos separar esa línea narrativa de la ficción para que no quedara dudas de que se trataba de personas reales que sienten la pérdida de Mariano muy a flor de piel. No queríamos agregarles ningún artificio a las emociones que ellos muestran y por eso no los integramos a la ficción.

 


-Andrés Oviedo, el protagonista del relato en la ficción, presenta una semblanza más cercana a la figura de Rodolfo Walsh que a la de un periodista de nuestros días ¿En qué se basaron para crear ese personaje?-AR: Buscamos una estética retro, queríamos remarcar que al personaje le gusta investigar y eso es algo que actualmente se hace poco en el periodismo.
-JM: Martín Caparrós trabajó en Noticias con Rodolfo Walsh y quisimos que el personaje tuviera una impronta que se pareciera a cómo investigaba Walsh.

 


-En el filme Andrés Oviedo nunca publica la nota que le pidió el editor de la revista para la que trabaja, porque su investigación desnuda intereses que comprometen a empresarios, sindicalistas y funcionarios del gobierno allegados a la editorial. ¿Qué los llevó a armar la historia de esta manera?-AR: Fuimos armando esa línea narrativa con lo que vivió Diego Rojas mientras realizaba la investigación para el libro. Si bien Rojas trabajaba para la sección cultura de la Revista Veintitrés, y no publicó en la revista nada sobre el caso, igualmente el hecho de que estuviera llevando adelante la investigación le trajo problemas en su trabajo. También supimos de otros periodistas que trabajaban en TELAM y Radio Nacional que tuvieron problemas por hablar sobre el asesinato de Mariano.
-JM: Ernesto Tenembaun escribió en una nota que tanto el asesinato de Mariano como el de Kosteky y Santillán fueron hechos que pusieron al periodismo frente a un desafío. En la crónica que realizaron los medios de comunicación sobre esos crímenes se hizo más evidente cuáles eran las líneas editoriales de los medios y qué influencias recibían desde fuera.

 

-¿Por qué eligieron a Martín Caparrós para protagonizar el filme?

-AR: Al principio buscamos algunos actores, pero les fue imposible ayudarnos porque ya tenían otros compromisos asumidos. Y como nosotros no podíamos retrasar la filmación porque queríamos estrenar la película mientras se realizaba el juicio, empezamos a pensar que fuera realmente un periodista el que representara el rol de Oviedo. Nos interesó la figura de Caparrós porque es una persona que mantiene cierta independencia dentro de los medios.



-¿Qué estrategias plantearon en la ficción para diferenciar a Oviedo de la figura mediática de Caparrós?

-JM: Lo primero que le dijimos es que tenía que sacarse el bigote, pero él no quería hacerlo. Un día durante un ensayo se recortó un poco el bigote y nos dijo que no se lo iba a afeitar . Y finalmente el primer día de rodaje apareció sin bigote, pero además con una peluca para gastarnos una broma.



-¿Cómo fue dirigir a Martín Caparrós?

-AR: El primer día fue difícil, empezamos a grabar la primera escena y pasó un imprevisto, y nosotros decidimos seguir grabando, pero él se enojó y cortó la grabación. En ese momento pensamos que nos esperaba un rodaje muy complicado, pero luego hablamos y él se relajó. A partir de allí todo fue genial y creo que tanto él como nosotros disfrutamos de la filmación.



-Uno de los momentos más impactantes de la película es cuando se escucha la voz de José Pedraza hablando sobre el crimen de Mariano Ferreyra. El audio utilizado en la ficción corresponde a una entrevista que Diego Rojas le realizó al líder sindical antes de que fuera procesado en la causa.

-AR: Esa fue la única entrevista que dio Pedraza antes de que lo encarcelaran. Ese audio es inédito, por supuesto forma parte de la causa judicial pero no fue difundido en ningún medio.

-JM: Para nosotros esa entrevista era fundamental en el desarrollo de la historia, dentro de la ficción Oviedo le pide la entrevista a Pedraza el día del asesinato y se pasa toda la investigación tratando de que lo reciba. No quisimos ficcionar esa parte porque nos pareció más fuerte para la historia que la gente pueda escuchar la voz del mismo Pedraza y como él le quita importancia a todo lo que sucedió y piensa que el asesinato no va a afectarlo.



-En el juicio se está juzgando a los posibles autores del crimen de Ferreyra y a sus probables autores intelectuales, así como también a los policías que se presume liberaron la zona. ¿Creen que en un futuro se llevará a juicio a los empresarios y funcionarios del gobierno que en la película se señalan como posibles partícipes del asesinato?

-AR: Primero esperamos que haya una condena efectiva y ejemplar sobre los 17 imputados en este juicio. Y a partir de allí deberían abrirse otras causas que lleven a juicio por un lado a los empresarios de la UGOFE (Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia) que le dieron licencia a los trabajadores para que formaran la patota que mató a Mariano. Y por otro a los funcionarios que ese día monitoreaban y decidían lo que hizo la policía. Así como también deberían ir a juicio los funcionarios de la Secretaría de Transporte que permitieron el desvío de los subsidios a empresas fantasmas.

JM: La tragedia de Once puso al desnudo nuevamente que el Gobierno no había cambiado su sistema de subsidios y que nunca realizaron controles sobre cómo gastaban ese dinero las empresas. Es importante esclarecer esos negociados y sus responsables para que no sigan ocurriendo tragedias.

© 2013 ojo obrero

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